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Articulo
tomado de La Revista (El Universo) Diciembre 20, 2007
Educación
de bolsillos llenos
Luis Alberto Erazo había ahorrado dinero desde hace un año. Evitó gastarse
también las utilidades y los ‘décimos’ recibidos. Quería comprar un auto sedán
de paquete bien equipado, mas cuando logró completar el monto cambió de opinión.
Terminó adquiriendo dos vehículos usados del 98. A uno lo pintó de azul para su
uso personal y al otro de amarillo para ponerlo a ‘taxear’. “Si compraba el
carro me quedaba sin un centavo en el banco y aparte debía gastar en el
mantenimiento. Por ello decidí satisfacer mi necesidad de un vehículo (así sea
usado) e invertir en algo que ponga dinero en mi bolsillo en vez de sacarlo (un
taxi)”.
Oswaldo Maldonado, director de la Escuela de Riqueza (especialista en finanzas
personales), explica que toda persona puede generar lo necesario para disminuir
sus preocupaciones económicas, siempre que se alfabetice financieramente.
“Muchos gastan más de lo que ganan (cuando deberían aumentar el ahorro e
invertirlo), otros viven de un cheque de ‘paga a otro’ (cuando deberían quedarse
con el dinero de su trabajo y no usarlo solo para cancelar deudas). Luis Alberto
se replanteó cómo invertir lo ahorrado. Eso es educación financiera.
En el libro ‘Padre rico padre pobre’, Robert Kiyosaki dice que el dinero
guardado en una cuenta bancaria sin darle movimiento tampoco es conveniente. “Si
no tenemos experiencia en cómo poner a trabajar el dinero, pues investiguemos
quiénes nos pueden orientar. Los tiempos actuales indican que lo aprendido en la
escuela no nos garantiza el éxito económico. Solo la educación financiera nos
enseña a activar el olfato monetario y a dejar de vivir con el cheque mensual
que llega y que se va de inmediato”. (A.G.)
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